Finca La Palma: recuerdos de una barriada malagueña

Ortofoto histórica coloreada de Finca La Palma entre 1981 y 1986 con lugares identificados
Ortofoto histórica coloreada de Finca La Palma correspondiente a la serie 1981-1986. Se identifican la barriada, Santa Ana, la fábrica de ladrillos, el Hospital Clínico, los colegios El Romeral y Sierra Blanca y la Facultad de Medicina. La coloración y los rótulos se han añadido para facilitar la interpretación; la fecha exacta de la toma no consta en la imagen. Obra derivada de información geográfica del IGN/CNIG, CC BY 4.0.

Este relato recoge recuerdos personales como vecino de Finca La Palma y los completa con ortofotos históricas y algunos datos documentados. No pretende ser una historia cerrada, sino un punto de partida para conservar la memoria de la barriada y para que otras personas puedan añadir sus recuerdos, corregir detalles o aportar fotografías y documentos.

Una barriada hecha por sus vecinos

El origen del nombre Finca La Palma podría encontrarse en un antiguo cortijo o finca situado donde hoy se encuentra el colegio El Romeral

Finca La Palma está situada junto a la Colonia de Santa Inés, en una zona de Málaga que hoy cuesta reconocer si se compara con el paisaje de hace varias décadas. Actualmente todo este entorno forma parte de la ciudad consolidada y está rodeado por Teatinos, la Universidad y grandes avenidas. Sin embargo, cuando comenzó a formarse la barriada, aquello era un espacio periférico, rodeado de campos, caminos, cortijos y terrenos dedicados a la extracción de arcilla.

Vista aérea histórica de Finca La Palma entre 1956 y 1957
Vista aérea de Finca La Palma entre enero y marzo 1957, cuando predominaban los campos de cultivo y las edificaciones eran todavía escasas.
Ortofoto histórica de Finca La Palma. Obra derivada de información geográfica del IGN/CNIG, CC BY 4.0.

Las referencias encontradas sitúan el nacimiento de Finca La Palma aproximadamente a mediados de la década de 1960. Su origen fue muy distinto al de las urbanizaciones modernas. La finca se fue poblando con viviendas unifamiliares autoconstruidas, levantadas poco a poco por las propias familias. No eran bloques promovidos como una actuación residencial completa, sino casas sencillas que fueron creciendo y mejorando con el esfuerzo de sus habitantes.

Ortofoto histórica de Finca La Palma entre 1973 y 1986, con cultivos y primeras edificaciones
Ortofoto histórica de Finca La Palma correspondiente al mes de julio de 1977. Se observan los cultivos, las primeras edificaciones de la barriada y el entorno todavía rural. Obra derivada de información geográfica del IGN/CNIG, CC BY 4.0.

Esa forma de construir explica en buena medida el aspecto que tuvo la barriada durante sus primeros años. Las viviendas ya estaban allí, pero las calles tardaron mucho más en recibir una urbanización adecuada. Durante bastante tiempo fueron caminos de tierra, sin el asfaltado, las aceras y la ordenación que llegaron después.

La fábrica de ladrillos

Uno de los elementos que más marcaba el paisaje era la fábrica de ladrillos situada junto a la barriada. La recuerdo ocupando aproximadamente los terrenos comprendidos entre el lugar donde actualmente se encuentra la Universidad Europea y la avenida de Plutarco. Por el oeste llegaba hacia la avenida José Ribera y la calle Francisco Barbín, mientras que por el este limitaba aproximadamente con la calle Eolo.

Ortofoto histórica de Finca La Palma entre 1981 y 1986 con fábrica y edificios universitarios
Ortofoto histórica de Finca La Palma correspondiente a septiembre de 1982. Se identifican la barriada, la fábrica de ladrillos, Santa Ana, el Hospital Clínico, los colegios El Romeral y Sierra Blanca y la Facultad de Medicina. Obra derivada de información geográfica del IGN/CNIG, CC BY 4.0.

La fábrica no era un elemento aislado. Formaba parte de la vida cotidiana del barrio y también dejó su huella física en las calles. Como estas permanecieron sin urbanizar durante años, en verano se levantaba mucho polvo y, cuando llovía, se formaba barro. Para mejorar un poco aquella situación, los trabajadores de la fábrica esparcían por las calles restos de ladrillos rotos que se desechaban durante la fabricación. Aquellos fragmentos servían como un firme improvisado y ayudaban a hacer los caminos algo más transitables.

Las ortofotos correspondientes a la serie histórica de 1973-1986 permiten reconocer con claridad la barriada, las naves industriales y una extensa superficie de terreno removido al oeste de las viviendas. También muestran que una gran parte del entorno todavía estaba ocupada por cultivos, caminos y suelo sin urbanizar.

La laguna de la cantera

Dentro de los terrenos vinculados a la fábrica había una pequeña laguna. En realidad, no era una laguna natural. Se había formado en una excavación producida por la extracción de la arcilla empleada para fabricar los ladrillos. Con el paso del tiempo, el hueco acumuló agua y terminó siendo conocido en el barrio como una laguna.

Estaba aproximadamente en el lugar donde hoy se encuentra la Universidad Europea de Andalucía, cuyo campus de Teatinos comenzó a funcionar en 2025. En la ortofoto histórica puede distinguirse una depresión oscura y alargada dentro de la zona de extracción. Su posición, rodeada por el terreno alterado de la explotación, coincide con el recuerdo vecinal sobre su origen.

Los cortijos cercanos

Cerca de la fábrica había un cortijo llamado Rascacielos relacionado con una empresa o explotación conocida por los vecinos como Pepe Núñez. Allí acudían algunas familias de Finca La Palma para comprar leche. Aquel cortijo se encontraba aproximadamente donde hoy está la Residencia Universitaria Plutarco, situada en la avenida de Plutarco, número 28.

También recuerdo otro cortijo situado junto a la calle Navarro Ledesma, cerca de la actual rotonda con la avenida José Ribera. En la barriada lo llamábamos Cortijo Santa Ana, aunque desconozco si ese era su nombre oficial o simplemente la denominación utilizada por los vecinos. El edificio todavía aparece en imágenes de la década de 1980, pero en las ortofotos de 2004 ya se observa que había desaparecido.

Estos cortijos recuerdan que Finca La Palma no nació dentro de una ciudad compacta. A su alrededor había explotaciones agrícolas, árboles, caminos rurales y edificaciones dispersas. Las ortofotos de 1956-1957 muestran ese paisaje anterior a la barriada, cuando casi toda la zona estaba ocupada por campos y apenas existían construcciones aisladas.

El Romeral y Sierra Blanca

Al sur de la fábrica estaban los colegios El Romeral y Sierra Blanca. Ambos comenzaron su actividad durante el curso 1972-1973, por lo que ya formaban parte del paisaje cuando se tomaron las imágenes históricas posteriores.

Para quienes vivimos aquellos años, los colegios eran una referencia muy clara dentro de un territorio que todavía conservaba grandes espacios abiertos. En las ortofotos pueden reconocerse sus edificios al sur de las instalaciones industriales, rodeados entonces por caminos y terrenos que todavía no habían sido ocupados por la expansión de Teatinos.

Calles de tierra

Hasta las inundaciones de Málaga de 1989, las calles de Finca La Palma continuaron sin una urbanización completa. El barro, el polvo y los restos de ladrillo forman parte del recuerdo cotidiano de aquellos años. Las inundaciones del 14 de noviembre de 1989 afectaron gravemente a Málaga y dejaron una huella profunda en numerosos barrios de la ciudad.

A partir de aquel periodo comenzaron a producirse cambios que fueron transformando las calles y mejorando progresivamente la urbanización. Finca La Palma fue perdiendo poco a poco el aspecto de asentamiento levantado entre caminos de tierra y terrenos industriales. Llegaron el asfaltado, las aceras, nuevas construcciones y mejores conexiones con el resto de Málaga.

La transformación del entorno

La comparación entre las ortofotos históricas y las imágenes de 2004 y 2005 muestra la magnitud de la transformación. Los antiguos campos fueron sustituidos por avenidas, glorietas, zonas residenciales, instalaciones universitarias y equipamientos. La vieja fábrica desapareció y los terrenos de extracción quedaron integrados en la nueva trama urbana.

La barriada original, sin embargo, todavía puede reconocerse por la disposición de sus calles y por la forma alargada de muchas parcelas. En medio de la ordenación más regular de Teatinos, Finca La Palma conserva un trazado diferente, heredado de aquella ocupación progresiva mediante pequeñas viviendas unifamiliares.

Hoy resulta difícil imaginar que donde hay edificios universitarios, residencias de estudiantes y grandes avenidas hubo una fábrica de ladrillos, una cantera con una laguna, caminos sin asfaltar y cortijos donde los vecinos compraban leche. Precisamente por eso es importante dejar constancia de estos recuerdos antes de que desaparezcan.

Cortijos y Haciendas

Cerca de la Finca La Palma existieron los siguientes Cortijos y Haciendas:

Hacienda Altamira: al norte-noroeste de Finca La Palma, entre las actuales avenidas del Editor Ángel Caffarena y Navarro Ledesma.

La Píndola: al noroeste de Hacienda Altamira, en la zona próxima a la avenida María Victoria Atencia. El antiguo cortijo se conserva parcialmente y actualmente alberga una incubadora de empresas.

Santa Ana: al norte y ligeramente al este de Finca La Palma, en el entorno de la actual avenida de Plutarco.

Cortijo de Rojo: al sur de Finca La Palma y del Hospital Clínico, junto al área que actualmente ocupa el campus universitario y sus vías de acceso.

La Molinera: al sureste de Finca La Palma, en el entorno del actual Jardín Botánico y la avenida Louis Pasteur.

Hacienda San Enrique: al norte-noroeste de Finca La Palma, cerca del eje de la avenida del Editor Ángel Caffarena.

Hacienda del Cónsul: al noroeste de Finca La Palma, en la zona del actual barrio de El Cónsul.

Hacienda Bizcochero: al este-sureste de Finca La Palma, junto al entorno de la avenida del Doctor Manuel Domínguez.

Hacienda del Capitán: al este-noreste, en el área urbanizada próxima a la avenida de Plutarco.

Hacienda Los Remates: al noreste, en la zona de Teatinos situada entre Finca La Palma y la avenida de José Ribera.

San José de Bordón: al sur, junto al eje actual de la carretera de Campanillas y la avenida de Ortega y Gasset.

San José de los Visos: al suroeste, en el entorno de Intelhorce y la carretera de Campanillas.

Hacienda de Barriga: al este-sureste, en la zona de Portada Alta.

Hacienda de Torres: al sureste, junto al entorno industrial y residencial próximo a la avenida de Ortega y Gasset.

Huerta del Correo: al sur-sureste, cerca del actual polígono industrial y de la avenida de Ortega y Gasset.

Una historia abierta

Este relato no pretende presentar una versión definitiva. Es el testimonio personal de alguien que conoció la barriada y recuerda cómo era antes de la transformación de todo el entorno. Algunos nombres pueden haber sido denominaciones populares y determinadas fechas todavía necesitan comprobarse con documentos, fotografías familiares o testimonios de otros vecinos.

Quienes vivieron en Finca La Palma seguramente recordarán otros lugares, comercios, familias, caminos y episodios cotidianos. Sus comentarios pueden ayudar a completar esta historia: cuándo comenzaron a levantarse las primeras casas, quiénes fueron sus primeros habitantes, cómo se organizaba la vida vecinal, cuándo desapareció la fábrica o qué nombre oficial tenían los antiguos cortijos.

Conservar la memoria de una barriada no consiste solamente en enumerar fechas y edificios. También significa recordar cómo eran sus calles, cómo resolvían los vecinos las dificultades y cómo fue cambiando el paisaje alrededor de sus casas. La historia de Finca La Palma está formada por todo eso y, sobre todo, por las personas que la construyeron y la hicieron su hogar.


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